Estimular una buena conducta infantil y lograr una crianza y educación afectiva y efectiva no es una tarea fácil, Pero tampoco es imposible si, antes que todo, logramos entender la diferencia entre estos dos conceptos:
Qué es la Crianza y qué es la Educación?
La Crianza, se basa en la responsabilidad de los padres de atender y satisfacer las necesidades de los niños, con el propósito de beneficiar su crecimiento y desarrollo físico e intelectual. Es decir, los padres principalmente, deben proveer a sus hijos, un hogar seguro, ropa y calzado. Deben cuidar de su alimentación, nutrición, y salud (física y mental.) Además de garantizar su educación escolar, sus horas de descanso, relajación y sano entretenimiento.
La Educación, es la capacidad de los padres de transmitir e inculcar valores y principios a sus hijos. Quiere esto decir, que los padres deben mantener una buena comunicación, brindando amor, afecto y apoyo emocional. Protegiéndolos de la violencia física y verbal y de los conflictos dentro y fuera del contexto familiar. Ayudándoles a desarrollar una imagen positiva de sí mismos, potenciando sus habilidades interpersonales y promoviendo su autonomía progresiva y gradualmente, para fomentar su autoestima. Implementando una disciplina bien estructurada en el hogar, basada en horarios per-establecidos, límites, reglas de comportamiento y normas sociales de convivencia y respeto por los derechos de los demás. Lo cual les permitirá ser niños respetuosos, capaces de seguir instrucciones y hacerse responsables de sus actos desde temprana edad.
Obviamente, los padres deben predicar con el ejemplo y ser el modelo a seguir de sus hijos, mostrando respeto y buenas conductas. Y deben además, supervisar el acceso de sus hijos a entornos digitales para prevenir riesgos como el acoso cibernético y la exposición a plataformas digitales inadecuadas.
En resumen, los padres tienen el compromiso de nutrir, proteger y guiar a los hijos para que crezcan sanos y felices. Esto implica tomar decisiones importantes a lo largo de su desarrollo, teniendo en cuenta las características personales de cada niño. La Crianza y la Educación infantil no es una tarea fácil, porque cada niño es único y posee capacidades y necesidades diferentes, ninguno trae un manual bajo el brazo. Pero tomando en serio la responsabilidad de ser padres, con amor y disciplina, se puede lograr una buena conducta infantil y lograr una crianza y educación afectiva y efectiva. Por el bien de los niños, sus familias y toda la sociedad.

