partitura cerebros

Nuestro Cerebro y la Música

El Cerebro es el control de mando de nuestro cuerpo, la base de nuestras facultades intelectuales, afectivas, lingüísticas y motrices. Está dividido principalmente en dos hemisferios que se conectan a través de las fibras nerviosas que se encuentran en el cuerpo calloso y se encargan de transmitir información entre ambos hemisferios cerebrales. El hemisferio izquierdo del cerebro, controla el lado derecho del cuerpo y se asocia con el lenguaje, el razonamiento, la lógica. habilidades matemáticas y analíticas. El hemisferio derecho controla el lado izquierdo del cuerpo y se relaciona con la creatividad y las emociones, la percepción espacial y el reconocimiento de patrones. Funciones complejas como tocar un instrumento o resolver un problema matemático requieren de la participación de ambos hemisferios cerebrales, integrando habilidades analíticas y creativas.

La Música, no es sólo una expresión artística, sino que es en sí, una de las pocas actividades que influye en múltiples áreas cerebrales, estimulando las capacidades de ambos hemisferios cerebrales simultánea y coordinadamente, fortaleciendo las conexiones entre ellos y promoviendo el desarrollo equilibrado; mejorando las funciones cognitivas, motoras y emocionales, activando el sistema de recompensa con la liberación de dopamina y fomentando la sensación de bienestar.

La Música ha acompañado a la especie humana desde sus orígenes y desde entonces, ha sido una forma de comunicar sentimientos, pensamientos y experiencias que el lenguaje hablado no podía expresar completamente, convirtiéndose en una parte intrínseca de los seres humanos. Ha servido para unir y fortalecer lazos entre comunidades, expresar emociones y preparar a las personas para actividades importantes como la guerra o la caza. En antiguas civilizaciones de Egipto y Grecia, la música fue usada en la vida cotidiana para conectar con lo divino en ritos religiosos, funerales y ceremonias. Fue altamente valorada por los griegos, que la integraron en la poesía épica y el teatro por su poder educativo y moral, usándola como una herramienta cultural. Es una manifestación fundamental de la humanidad, que ha evolucionando a lo largo del tiempo, adaptándose a nuestras necesidades sociales, emocionales y espirituales.

Debemos reconocer que no somos oyentes pasivos solamente, sino participantes activos en la experiencia musical. La música es un lenguaje universal que une a las personas más allá de las barreras del lenguaje y el cerebro la utiliza para evocar recuerdos y emociones, además de orquestar respuestas motoras y fisiológicas.

Está científicamente demostrado que la música ofrece a quien la crea y también a quien la escucha muchos beneficios para mejorar la salud física y mental a cualquier edad. Los expertos han comprobado que existe una relación directa entre una educación musical temprana y el desarrollo cognitivo, que facilita la comprensión de materias como las matemáticas, las ciencias y los idiomas. Cuando se expone a los niños a la escucha y/o aprendizaje de la música desde pequeños, se les proporciona un recurso que les ayudará luego en el aprendizaje de cualquier materia. Por lo que es una herramienta muy eficaz, que padres y educadores pueden utilizar para desarrollar las diferentes habilidades de los niños, logrando mejorar el lenguaje, la atención, la memoria, la expresión de las emociones, las funciones ejecutivas y las relaciones interpersonales, además de reducir el stress y la ansiedad, entre otras muchos beneficios.

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